81. ¿Juega lotería?

Finales de los setenta, los carajillos con plata se dedicaban a alterar carros para hacer piques. Encontrábamos Datsun 1200 con 4 carburadores, Corollas con dos carburadores y así poco a poco otros alternaban volantes, la tecnología no estaba tan avanzada y no era para todos.

Otros imitadores con carritos de veinte años, al no tener dinero, alteraban el escape, así el carro se vuelve ruidoso…

Estábamos por fuera de la Biblioteca de la UCR cuando pasa varias veces un Opel haciendo un gran escándalo, hasta que se vara…

–Mae, que nunca pegue lotería, imagínese ud con un carro de verdad…

80. Amigos tenistas

Siempre quise tener los lunes libres, sea de universidad, entrenamiento o trabajo.

Lo aprovechaba para ir al balneario Ojo de Agua, en donde recuperaba la competencia del domingo en sus frías piscinas o caminando alrededor de la cerca.

Ese día cerraban el Club de Tenistas y los más fiebres aprovechaban jugar en la cancha del lugar.

Luego, a medio día, en el bar de enfrente nos hidratamos y alimentamos.

Unos 40 años después vengo con mi esposa de Puriscal y pasamos a almorzar a ese lugar, sorpresa estaban los mismos tenistas y todos nos reconocimos.

79. Perro bravo

Cuando entrenábamos en aquellas montañas, siempre almorzábamos en el “Caribeño”. Un amigo llevó a la perra que estaba acostumbrada a las largas distancias, al pasar por el restaurant, el perro guardián del local se enamoró de la perra y nos acompañó.

Ese perro no salía nunca del lote, ni siquiera caminaba por la ciudad y nos acompañó durante 25 km.

Llegó agotado y se escondió en la casita en donde pasaba todo el día.

Llegamos al almuerzo y el dueño estaba llorando

—No saber que le pasa, no moverse cuando lo llamo, creer que lo envenenaron — dijo el dominicano.

78. Mercadeo

Era la reunión anual de Educadores Físicos, de casualidad llegan vendedores de una empresa que distribuye bolas de fútbol.

Luego de explicar todas las bondades de estas, se realizan unas rifas, este año además de bolas, rifan jarras para tomar café.

Saco la primera rifa: una bola…  ¿Puedo cambiarla por una jarra? Más útil una jarra que una bola. Les dije.

77. Me asechan

Compro una botella con agua antes de correr ya que aquí no se debe tomar del tubo.

El calor era insoportable o como dicen ahora, la sensación térmica.

Un geógrafo amigo me dijo que, si el mar no estuviera tan cerca, esto sería un desierto.

Las 11 am es una hora adecuada para correr en ninguna zona.

A los 5 km más o menos me persiguen un par de zopilotes. Esperan que caiga…

76. Fresco de chan

Cuando comenzaba el Trail, alguna gente leía y otros imitaban.

Aparece la venta loca de bolsos hidratantes, por lo general de una sola marca.

Alguien nota que el ganador tomaba algo que parecía chan.

A la siguiente carrera, llega con el bolso cargado de chan y sorpresa: no puede tomar porque el grano se hizo muy grande y no pasa por la manguera.

Explicación, era chía que recién llegaba a Costa Rica.

75. La escuelita

En una de las escuelas en donde trabajé, con el apoyo (solo moral) del Comité de “deportes” formé una escuela de atletismo, así me quedaba a la salida del trabajo, para apoyar a interesados en atletismo.

Unos tres meses después vienen los Juegos Estudiantiles y una madre de familia me dice: “Mi hijo entrena con XX, por eso no la traje nunca a entrenar con usted y tiene que llevarlo a los juegos Estudiantiles.

—Belleza de “animala” … me dije.

74. Por un par de medias

Era la más buscada de una organización, pero no les servía que no la dejara correr cada semana o hacer largas distancias, en 42 km de Trail está al 100%, nadie le gana.

La invitan a correr 80 km, me pregunta y le digo que no, le ofrecen un par de medias y la inscripción a los 80km con la condición de que cambie de entrenador.

Nunca supe que se hizo, no finalizó la competencia, ni volvió a correr.

73. El fantasma

En las ultras existe la costumbre de que los organizadores tienen un ganador virtual, por lo general “patrocinado” por la marca.

En estos 80 km no fue la excepción, organizador y patrocinado conocen la ruta al dedillo, tienen tres meses de entrenar en la misma. Conocen atajos y caminos internos.

La vara fue que le pasé y al rato lo veo adelante, al rato lo vuelvo a ver adelante y le vuelvo a pasar. Cuando llego a la meta ya estaba hasta bañado el fantasma.  Lo que logra una moto 4×4 y conocer bien el terreno.

72. Bienvenido al trail

Los mas viejos empezamos corriendo carreras de calle, pues el Trail aún no se daba por este lado del mundo. Solo había una carrera de montaña: El Chirripó que era parte de la pretemporada, como se entrenaba hace muchos años.

Nos vamos al Trail, la carrera sale en carretera y a los 200 metros nos metemos a un camino montañoso,

Puesto de asistencia, veo el reloj 3:40, no está mal en calle voy como a 3:20 el kilómetro. Unos 5 minutos más adelante veo un rótulo:  Kilómetro 1. Me dije: Bienvenido al Trail.