77. Me asechan

Compro una botella con agua antes de correr ya que aquí no se debe tomar del tubo.

El calor era insoportable o como dicen ahora, la sensación térmica.

Un geógrafo amigo me dijo que, si el mar no estuviera tan cerca, esto sería un desierto.

Las 11 am es una hora adecuada para correr en ninguna zona.

A los 5 km más o menos me persiguen un par de zopilotes. Esperan que caiga…

76. Fresco de chan

Cuando comenzaba el Trail, alguna gente leía y otros imitaban.

Aparece la venta loca de bolsos hidratantes, por lo general de una sola marca.

Alguien nota que el ganador tomaba algo que parecía chan.

A la siguiente carrera, llega con el bolso cargado de chan y sorpresa: no puede tomar porque el grano se hizo muy grande y no pasa por la manguera.

Explicación, era chía que recién llegaba a Costa Rica.

75. La escuelita

En una de las escuelas en donde trabajé, con el apoyo (solo moral) del Comité de “deportes” formé una escuela de atletismo, así me quedaba a la salida del trabajo, para apoyar a interesados en atletismo.

Unos tres meses después vienen los Juegos Estudiantiles y una madre de familia me dice: “Mi hijo entrena con XX, por eso no la traje nunca a entrenar con usted y tiene que llevarlo a los juegos Estudiantiles.

—Belleza de “animala” … me dije.

74. Por un par de medias

Era la más buscada de una organización, pero no les servía que no la dejara correr cada semana o hacer largas distancias, en 42 km de Trail está al 100%, nadie le gana.

La invitan a correr 80 km, me pregunta y le digo que no, le ofrecen un par de medias y la inscripción a los 80km con la condición de que cambie de entrenador.

Nunca supe que se hizo, no finalizó la competencia, ni volvió a correr.

73. El fantasma

En las ultras existe la costumbre de que los organizadores tienen un ganador virtual, por lo general “patrocinado” por la marca.

En estos 80 km no fue la excepción, organizador y patrocinado conocen la ruta al dedillo, tienen tres meses de entrenar en la misma. Conocen atajos y caminos internos.

La vara fue que le pasé y al rato lo veo adelante, al rato lo vuelvo a ver adelante y le vuelvo a pasar. Cuando llego a la meta ya estaba hasta bañado el fantasma.  Lo que logra una moto 4×4 y conocer bien el terreno.

72. Bienvenido al trail

Los mas viejos empezamos corriendo carreras de calle, pues el Trail aún no se daba por este lado del mundo. Solo había una carrera de montaña: El Chirripó que era parte de la pretemporada, como se entrenaba hace muchos años.

Nos vamos al Trail, la carrera sale en carretera y a los 200 metros nos metemos a un camino montañoso,

Puesto de asistencia, veo el reloj 3:40, no está mal en calle voy como a 3:20 el kilómetro. Unos 5 minutos más adelante veo un rótulo:  Kilómetro 1. Me dije: Bienvenido al Trail.

71. El trapillo

Siempre me contaban que, en las tiendas de ropa usada, se encontraban artículos deportivos muy baratos.

Estábamos entrenando en San Carlos y al final entramos a una tienda de esas.

En eso veo un “buff” original como dicen por aquí. Hace 15 años solo se podían ver en revistas. Tenía el logo del Maratón de “Nueva Yor”:

—Muchacha: me regala ese trapillo para lavar el carro.

—Claro llévelo.

69. El perro se robó al niño

Empezaba diciembre y trazamos la ruta del Kilómetro Vertical, con la ayuda del presidente de la Junta de Educación de la Escuela a la que favorecíamos con lo recaudado en la carrera, quien muy cordialmente nos invitó a almorzar.

Después de varias horas de volar machete, abriendo camino, llegamos a la casa del baqueano.

Nos bañamos con una maguera y le dimos de comer a la perra que nos acompañó.

—Pasen adelante, dijo la señora de la casa.

La perra sale corriendo de la casa con algo en el hocico, era el niño del portal.

68. Sin agua

Organizamos un “fondo” en montaña un 31 de diciembre en vista de que solo  habían San Silvestre de calle.

El organizador trabajaba en los Acueductos Municipales y tenía que tener el teléfono conectado por alguna emergencia.

Termina en entreno en un bar, al calor de las cervezas, le avisan al amigo que hay una fuga de agua en un pueblo cercano.

—Para qué quieren agua un día como hoy, como si no vendieran guaro.