De zapatones y zapatazos

La vieja literatura del corredor —esa que se leía en los años ochenta, cuando entrenar era más pasión que moda— solía recordar una regla sencilla pero sabia: un buen corredor no hace ruido al bajar una cuesta. El silencio era señal de control, de técnica depurada, de respeto por el cuerpo y el terreno. Los “zapatazos”, en cambio, delataban un error: una mala pisada, un impacto excesivo, una falta de consciencia del propio movimiento.

En estos días, por motivos laborales, me he visto entrenando en la ciudad y sus alrededores. Entre el bullicio del tráfico, el humo y las aceras rotas, el sonido de los pasos se amplifica. Muchas veces escucho venir a otros corredores desde lejos: el golpeteo fuerte de sus zapatillas retumba contra el asfalto, sobre todo cuesta abajo. Me alcanzan con rapidez, pero ese ruido seco, repetido, me hace pensar más en el castigo que están recibiendo sus tobillos que en su velocidad. Me cuesta imaginar cuánto podrán resistir esas articulaciones bajo la rutina del “más rápido, más fuerte, más”.

El problema no es solo técnico; es cultural. Hemos convertido el acto de correr —tan simple y tan humano— en una vitrina. Hoy se entrena con los ojos puestos en la pantalla, no en el cuerpo. Se corre para registrar tiempos, para compartirlos en redes, para justificar el precio del último modelo de zapatillas “inteligentes”. El silencio que antes era signo de maestría ha sido reemplazado por el ruido del marketing, del consumo y del impacto contra el suelo.

Qué mal que el deporte, ese espacio que debería enseñarnos disciplina, autoconocimiento y respeto por los límites, se haya vuelto tan comercial. Se promueve más la imagen que la técnica, más la velocidad que la salud. En el afán por destacar, muchos olvidan que el cuerpo también tiene memoria, y que cada zapatazo deja una huella.

Quizás valdría la pena volver a escuchar nuestros pasos. Redescubrir ese sonido —o mejor dicho, esa ausencia de sonido— que revela cuando corremos con ligereza y equilibrio. Volver al corredor que busca mejorar su técnica, no solo su registro. Porque, al final, correr bien no es cuestión de moda ni de tecnología: es una forma de respeto. Y el respeto, como la buena carrera, nunca hace ruido.

La fuerza de agarre

La fuerza de agarre (o grip strength) es la capacidad de tus manos y antebrazos para sujetar, sostener o aplicar presión sobre un objeto. Es una medida fundamental de la fuerza funcional, ya que interviene en casi todos los movimientos de la parte superior del cuerpo: levantar pesas, escalar, cargar bolsas, remar, hacer dominadas o incluso abrir un frasco.


💪 Tipos de fuerza de agarre

  1. Agarre de aplastamiento (crush grip)
    • Es la fuerza que usas para cerrar la mano, como cuando aprietas una pelota o das un apretón de manos fuerte.
    • Ejemplo: cerrar un hand gripper o apretar una pelota de goma.
  2. Agarre de pinza (pinch grip)
    • Implica usar los dedos y el pulgar para sujetar un objeto plano o delgado.
    • Ejemplo: sostener una placa de peso entre los dedos.
  3. Agarre de soporte (support grip)
    • Es la capacidad de mantener un objeto pesado durante tiempo prolongado.
    • Ejemplo: colgarse de una barra o cargar maletas.
  4. Agarre de gancho (hook grip)
    • Usado comúnmente en levantamientos olímpicos (como el snatch o clean), donde el pulgar se envuelve bajo los dedos para aumentar el control.

Ciudad bike-friendly

Algunos cambios necesarios:

Cambio de Mentalidad Ciudadana: Pasar de una cultura centrada en el automóvil a una que respete y priorice la movilidad activa (ciclismo y peatones).

Campañas de Concienciación: Promover la coexistencia pacífica entre conductores, ciclistas y peatones, y educar sobre las normas de circulación en bicicleta.

Sentimiento de Seguridad: Más allá de la infraestructura física, la percepción de seguridad es crucial. Los ciudadanos deben sentirse tranquilos al usar la bicicleta.

Participación Ciudadana: Involucrar a los grupos de ciclistas y a la ciudadanía en la planificación y diseño de las rutas.

Apoyo Comercial (Bike-friendly): Que el comercio y los edificios incorporen facilidades (rampas, estacionamientos internos) para el ciclista.

Correr una filosofía

Correr es mucho más que una simple actividad física; constituye una auténtica filosofía de vida. Se convierte en una manera particular de estar en el mundo, una forma única de relacionarse con uno mismo y con el entorno que nos rodea.

El significado simbólico de la carrera

A lo largo de la historia, la carrera siempre ha poseído un valor simbólico destacado. No es casualidad que se le asocie con significados profundos y representaciones que van más allá de lo deportivo.

Reflexión filosófica y artística sobre el deporte

El deporte, considerado uno de los hechos más antiguos en la historia de la humanidad, ha sido objeto constante de reflexión filosófica. Además, ha inspirado composiciones poéticas y ha formado parte de innumerables tramas narrativas, evidenciando así su relevancia tanto en el pensamiento como en las artes.

La historia del Iron Man

El origen en Hawái (1978)

Todo comenzó en la isla de Oahu, Hawái, en 1978. Un grupo de atletas, entre ellos el oficial de la Marina estadounidense John Collins y su esposa Judy Collins, debatía sobre qué deportistas eran los más completos: los nadadores, los ciclistas o los corredores.

Para resolver la discusión, Collins propuso combinar tres de las pruebas más duras de la isla:

  1. Nado: 3.8 km (2.4 millas) del Waikiki Roughwater Swim
  2. Ciclismo: 180 km (112 millas) de la vuelta ciclista a Oahu
  3. Carrera: 42.2 km (26.2 millas) de la Honolulu Marathon

Quien completara las tres seguidas sería llamado el Iron Man —el “Hombre de Hierro”.


🏁 El primer Ironman

El 18 de febrero de 1978 se celebró la primera edición.

  • Solo 15 atletas se inscribieron.
  • 12 terminaron.
  • El primer ganador fue Gordon Haller, un taxista y marino retirado, con un tiempo de 11 horas, 46 minutos y 58 segundos.

No había estaciones de hidratación ni apoyo médico. Cada atleta debía llevar su comida, bebida y repuestos de bicicleta.

El Síndrome de Gulliver en adultos mayores deportistas

El concepto hace referencia a una *discrepancia entre las capacidades reales del deportista y el entorno donde desarrolla su actividad física*, particularmente relevante en adultos mayores. Este desajuste puede manifestarse bajo dos perspectivas principales:

Gulliver en el país de los enanos

(Se percibe como más capacitado o con mayor experiencia que quienes le rodean)

Características:

El adulto mayor con experiencia deportiva significativa o buen estado físico tiende a compararse con personas jóvenes o menos entrenadas, generando una percepción de superioridad. Esta situación puede derivar en exceso de confianza o resistencia a modificar la intensidad de entrenamiento acorde a la edad biológica.

Riesgo: Posibilidad de lesiones, frustración y agotamiento por intentar mantener niveles de rendimiento pasados.

Ejemplo: Un corredor veterano que busca entrenar al ritmo de décadas anteriores, sin contemplar los cambios fisiológicos derivados del envejecimiento.

El reto para el entrenador o educador físico es ayudar al adulto mayor a encontrar un nuevo equilibrio entre sus capacidades y sus expectativas.

Claves para lograrlo:

  • Promover la autoaceptación del proceso natural de envejecimiento.
  • Diseñar programas adaptados que valoren la técnica, la constancia y el disfrute por encima del rendimiento.
  • Fomentar la percepción positiva del cuerpo y el logro personal.
  • Reforzar el sentido de pertenencia al grupo (evitar comparaciones con jóvenes).

Un WOD híbrido

El entrenamiento híbrido consiste en una combinación de cardio y fuerza, que se pone de moda cada 10 años aproximadamente.

Un ejemplo me lo enviaron por correo ayer, para aplicarlo hoy.

El wod tiene ejercicios de fuerza y cardio.

Los pesos son sugeridos.

Partiendo del principio de individualidad, podemos adaptarlo:

Carrera, podemos alternarla con caminatas.

KT le podemos bajar el peso.

Los pull ups los podemos hacer con impulso.

Recuerda que no es una competencia, si esperas al más lento o tratas de alcanzar al más rápido puedes obtener el premio: UNA LESIÓN

Alicia se seca las lágrimas

Alicia está en crisis.

Querría seguir avanzando, pero siempre es demasiado grande o demasiado pequeña. Hay un mundo maravilloso al otro lado de aquellas puertas, pero su tamaño le impide acceder a él. De modo que empieza a llorar. Y llora tanto y tan desconsoladamente que inunda la habitación. Finalmente, tras beber de una botella mágica y hacerse con una llave de oro, consigue abrir una puerta.

Pero las lágrimas de antes habían creado una verdadera balsa de agua y Alicia se queda empapada. Los animales que caen en la balsa con Alicia también se quedan con el pelaje o las plumas empapados: un pato, un dodo, un loro y un aguilucho. La situación es complicada. No pueden seguir en esas condiciones. Tienen que buscar una solución.

La extravagante comitiva decide, pues, reunirse en comité. Entonces el dodo propone algo que parece mejor: para secarse, nada mejor que hacer una carrera del comité, a la que llaman Carrera Loca.

Una carrera de este tipo no se puede explicar ni entender.

Sólo se puede correr. Llegados a este punto, el dodo traza una pista, quizá circular o quizá no. Eso no es lo importante. Después, todos empiezan a correr cuando les parece, ya que no hay nadie que diga «¡Preparados, listos, ya!». Al cabo de media hora aproximadamente, cuando el dodo anuncia que la carrera ha terminado, algunos de los participantes ya estaban descansando tan tranquilos.

En resumen, cada uno ha hecho lo que le ha venido en gana, y en el momento en que se plantea la más obvia de las preguntas («¿Pero ¿quién ha ganado?»), al dodo no le queda más remedio que responder que no ha ganado nadie, o, mejor dicho, que han ganado todos y que por eso todos merecen un premio. Alicia y el resto de los animales ya están secos, y ésta es su verdadera victoria. Han conseguido su objetivo: drenar la balsa de agua y continuar su viaje por el País de las Maravillas.

Más de 80 Comités Cantonales de «deporte» y «recreación»

Propuesta: que cada CCDR organice una carrera anual. De 5, 10 o 21 km según sus condiciones con una caminata para personas adultas.

Propósitos: los CCDR cumplen con la cuota de deportistas, al hacerla competitiva, con la recreación al permitir que participe toda la población.

Se utilizan las vias cantonales para evitar problemas con las nacionales.

Inversion en los emprendedores locales, al llegar turismo nacional se favorecen las sodas, hoteles y vendedores ambulantes.

Se cumplen con los propósitos del Ministerio de Salud, que invierte en publicidad de que hagan deporte, pero no da las condiciones.

ICODER se les ayuda en su trabajo que no cumplen.

Adultos mayores, tienen opciones de hacer caminatas o correr a su ritmo.

Municipalidades, inversion en salud y deporte.

Ministerio del deporte: cuando exista…

Desenchufado

«Y les prometo que no soy un hippie que les propone desconectarse de la red y empezar a vivir de la tierra. Al contrario, espero que este libro les ayude a estar menos obsesionados con la tecnología, más conectados con el mundo exterior y más conscientes de sí mismos, por el bien de su salud.» El autor.

El libro argumenta que la dependencia excesiva de la tecnología (como los wearables y las aplicaciones de fitness) está saboteando la capacidad de las personas para alcanzar su máximo rendimiento y bienestar.

Propone que la obsesión por el big data y las métricas de los dispositivos nos hace perder la conexión con la intuición natural y las señales de nuestro propio cuerpo. El objetivo del autor es guiar a los lectores a «desconectarse» de la tecnología para:

  1. Recuperar el control sobre su salud y entrenamiento.
  2. Mejorar el rendimiento físico a través de la sensación y la experiencia, no solo de los números.
  3. Desarrollar una mayor conciencia corporal y mental.

En resumen, es una crítica a la tiranía de los datos en el fitness y una guía para volver a lo fundamental: escuchar al cuerpo y conectarse con el mundo real.