87. ¿Cuál pasta?

Por recorte presupuestario se acaban las becas deportivas, que noticia.

Aún me faltan algunos cursos para terminar la carrera y es muy difícil un apoyo monetario para un ciclista de nivel medio.

Siempre aparecen colaboradores y un señor de origen italiano, me invita a formar parte de un equipo.

Algo que nunca olvido.

Cuando voy a un supermercado a comparar pastas y me preguntan: ¿Cuál pasta?

—Lucema y basta…contesto.

86. Mi barba

Parte de indumentaria o grito de guerra, antes de una competencia me dejaba crecer la barba, lo que a veces tenía problemas en el trabajo.

Como cada cuatro años cambian el ministro de educación y el nuevo cambia políticas:

—Se tiene que cortar la barba me dijo el jefe, nuevas políticas a partir de noviembre.

 En diciembre es el Maratón de San José … pensé.

—Ayúdeme, no ves que me contrataron como San Nicolás en una tienda… le dije.

84. Mi gusto vallenato

Se corría la Vuelta de la juventud creo del 75 o 76, en Bogotá los últimos íbamos acompañados por un carro escoba, pero venía con altoparlantes con música vallenata.

Yo como rockero acostumbraba escuchar The Rolling Stones… Pink Floyd. …

Bee Gees. … y escuchando a Alex Reales:

Cuando veo tu rostro angelical
sonriéndome al ritmo de tu cintura
Me vuelves preso de tu hermosura
Dame una oportunidad

Aún me gusta escuchar vallenatos…

83. La minifalda

Llegamos de una carrera, luego de correr y manejar me venía durmiendo. Al hacer un alto siento un golpe por detrás.

Siempre me dio miedo de que me chocaran así el escarabajo, pues el motor es trasero.

El culpable fue un pickup 1200, el chófer se baja y se dirige a una morena en minifalda, que iba por la acera de enfrente y le dice: “por su culpa, como sale asía ala calle”.

82. Mercadero

La industria del deporte siempre nos da curiosidades, especialmente con los “runners”.

Los que venden camisas de manga larga para correr en la playa, un día de estos observaba mucha gente sudando por el calor.

La venta de mochilas de hidratación en un cantón de Cartago en donde abunda el agua.

Lo más “cool” llevar una camiseta de un organizador de carreras de “lujo”, no por ser buenas, sino por la cantidad de pipes que llegan.

Como me decía un amigo de Orosi: ¿Hoy será feriado en Hollywood?

81. ¿Juega lotería?

Finales de los setenta, los carajillos con plata se dedicaban a alterar carros para hacer piques. Encontrábamos Datsun 1200 con 4 carburadores, Corollas con dos carburadores y así poco a poco otros alternaban volantes, la tecnología no estaba tan avanzada y no era para todos.

Otros imitadores con carritos de veinte años, al no tener dinero, alteraban el escape, así el carro se vuelve ruidoso…

Estábamos por fuera de la Biblioteca de la UCR cuando pasa varias veces un Opel haciendo un gran escándalo, hasta que se vara…

–Mae, que nunca pegue lotería, imagínese ud con un carro de verdad…

80. Amigos tenistas

Siempre quise tener los lunes libres, sea de universidad, entrenamiento o trabajo.

Lo aprovechaba para ir al balneario Ojo de Agua, en donde recuperaba la competencia del domingo en sus frías piscinas o caminando alrededor de la cerca.

Ese día cerraban el Club de Tenistas y los más fiebres aprovechaban jugar en la cancha del lugar.

Luego, a medio día, en el bar de enfrente nos hidratamos y alimentamos.

Unos 40 años después vengo con mi esposa de Puriscal y pasamos a almorzar a ese lugar, sorpresa estaban los mismos tenistas y todos nos reconocimos.

79. Perro bravo

Cuando entrenábamos en aquellas montañas, siempre almorzábamos en el “Caribeño”. Un amigo llevó a la perra que estaba acostumbrada a las largas distancias, al pasar por el restaurant, el perro guardián del local se enamoró de la perra y nos acompañó.

Ese perro no salía nunca del lote, ni siquiera caminaba por la ciudad y nos acompañó durante 25 km.

Llegó agotado y se escondió en la casita en donde pasaba todo el día.

Llegamos al almuerzo y el dueño estaba llorando

—No saber que le pasa, no moverse cuando lo llamo, creer que lo envenenaron — dijo el dominicano.

78. Mercadeo

Era la reunión anual de Educadores Físicos, de casualidad llegan vendedores de una empresa que distribuye bolas de fútbol.

Luego de explicar todas las bondades de estas, se realizan unas rifas, este año además de bolas, rifan jarras para tomar café.

Saco la primera rifa: una bola…  ¿Puedo cambiarla por una jarra? Más útil una jarra que una bola. Les dije.