15 Perro cross

Entrenábamos para un campo a través de cinco kilómetros u ocho como dice el afiche, se inicia la costumbre de usar kilómetros más pequeños.

Era un circuito de cuatro vueltas, dentro de un bosque.

Se cruza un pequeño riachuelo, y ahí fue el primer pleito con Tita, mi perra beagle odia mojarse.

Primer vuelta, pasamos de cuartos, aún podemos ganar podio.

Segundo y último pleito: no quiso correr más, pues habían ardillas en lo árboles, se detuvo a intentar cazarlos.

Su instinto fue superior a cualquier carrera. 

Entrenamiento funcional

La palabra de moda FUNCIONAL, todo entrenador y todo gym, dicen que son funcionales…

Pero en el uso correcto de la palabra, el entrenamiento funcional es una gran herramienta para la vida diaria.

A  medida que envejece, el entrenamiento funcional se convierte en mucho más urgente, y mucho menos teórico.  Esto significa para la población de mayor edad, lo que hacen en el gimnasio tiene un impacto significativo en su bienestar diario. El entrenamiento funcional,  es simplemente la adaptación de su programación para reflejar y reforzar los movimientos que se  realizan sobre una base diaria, y si bien esto se ve diferente para todo el mundo. Tres acciones diarias, de las cuales a muchos les cuesta realizarlas.

  1. Levantarse del suelo
  2. Llevar cosas pesadas
  3. Cargar y descargar el carro

Estos tres movimientos, lo que los músculos y los sistemas juegan un papel en cada uno, y cómo entrenar con eficacia para que a través de ellos fortalezca su cuerpo y mente.

14 Estómago de acero

En Costa Rica habían carreras de “Ultratrail” que por la dureza del terreno y la poca participación, siempre estábamos solos.

Responsables de cuidar  la hidratación y alimentación, pues cada puesto de control estaba a 10 km de distancia, en caso de no perderse.

En una de estas me alcanza mi amigo, el maestro, saca de su bolso un termo con café negro que me ofrece en una taza desechable con un super emparedado de pan blanco con frijoles, huevo duro y tomate, que devoro sin pensar en las consecuencias:

Sorpresa puedo comer lo que sea…

13 Nadie es profeta en su pueblo

Al inicio de todo campeonato hay sorpresas: un desconocido empezó a ganar todos los domingos, era rubio y vivía en Grecia.

El macho tenía un gran secreto pues no podía ganar todo.

En una carrera en su pueblo natal, como no había público lo descubrimos, tenía un gemelo y corrían la mitad de la carrera cada uno, se cambiaban la camisa con el número de inscripción y hacían el relevo.

12 Super reloj

Mil dólares me costó, más que un gasto es una inversión…

Salimos a entrenar: kilómetro uno 6 minutos 63 metros de elevación, pulso 90…

Kilómetro 10 a 6:54 con 580 metros positivos.

Y seguía rajando de las bondades del aparato.

Puesto de hidratación, Pulpería del Pueblo, estoy deseando llegar a la casa para ver la ruta en la portátil.

——Señor, ¿qué hora es?

——A la puta, me lo puso feo… Sacó el celular las 9 y 40

Da de todo menos la hora…

11 Radio uno

Entrenaba en esa cuesta del cafetal, la que está por piedras grandes, al llegar al alto se escucha Joe Cooker en una transeta.

Subía cada vez más rápido y siempre con buena música.

Alice Cooper, John Lennon, lo máximo de los ochenta…

Escucho un “madrazo” entre las matas y viene un trabajador corriendo.

——Muchacho, ¿no ha visto alguien corriendo con la transeta?

——Hp, me la cambiaron por un radiecito, sintonizaron la misma emisora y no me di cuenta.

10 Colmillos

Principios de los ochenta llegan las primeras MTB y nos adentrábamos cada vez más en la montaña.

Llegando a la carretera, me devuelvo a orinar, me interrumpen dos serpientes que salen a gran velocidad, y siento una picada arriba del tobillo, veo salir dos gotas de sangre.

Suerte, estoy en carretera y el hospital más cercano está a 8 km bajando…

En la Soda de Rosa, frente al hospital me guardan la bici, tengo las piernas sucias de batir barro, me prestan un paño y al limpiar veo salir una zompopa. La otra se escapó de camino.

9 ¡Que hambre cuando corro!

Diciembre el mes de mayor trabajo en la recolección del café. Cafetales con muchos trabajadores.

Coco mi perro me acompaña en los entrenamientos y recorre el doble de kilómetros, ya que se va adelante y se devuelve a buscarme, encuentro un camino que llega a una catarata.

“Coco, Coco”. No viene, me voy a buscarlo…

Está comiendo arroz, frijoles y torta de huevo, almuerzo que algún “cogedor” dejo colgando de un árbol.

8 La recta de la sabiduría

Existe una recta de aproximadamente un kilómetro en donde fines de semana se reúnen grupos de atletas, triatletas (esto lo sabemos porque traen la bicicleta de alta gama en el techo de sus valiosos carros) y bombetas con sus “entrenadores”, algunos cuentan las vueltas, otros le miden el tiempo en que duran y reparten valiosos consejos.

Un domingo por la mañana paso corriendo y uno de los genios me detiene viendo mis chancletas:

“Señor, trate de conseguir unas tenis, con eso se puede lesionar, tengo conocimiento de causa, soy entrenador certificado por FECOA”…

7 Extraña madrugada

3 am, un café con aceite de coco y a entrenar.

Hoy fue diferente, Coco mi perro no se levantó, como lo hace siempre que corremos, al llamarlo me quiso morder.

El fondo de hoy es subir por los cafetales, hasta el higuerón del tercer tomatal y regresar.

Disfruto de la soledad y de mis habilidades para ubicarme en la oscuridad con un foco frontal.

En la única parte plana de la ruta,  escucho quejidos y siento escalofríos en la nuca: ‘¡Iiiiih, iiiih…!

Regresando rompí el récord mundial de velocidad por dicha iba en ayunas.