
Era el grito de guerra de los locutores encargados de comentar la Vuelta CiclĂstica a Costa Rica, cuando venĂan atletas Ă©lite.
Esta vez hubo un «safis», de los que cada vez eran más frecuentes.
Van a cruzar la meta y viene un colombiano escapado, toma el micrĂłfono:
A 400 mts, de la meta, a 500, 600, 700… Corre para atrás.








