
Si no tienes mucho tiempo, puedes entrenar en movimiento. Corre y mezcla tres gestos básicos:
- 75 sentadillas, para recordar la fuerza de las piernas.
- 50 flexiones declinadas, para conectar hombros y suelo.
- 25 escaleras paleo, para activar la agilidad y la memoria del cuerpo primitivo.
Entre cada serie, corre. No por velocidad, sino por fluidez. El entrenamiento no es una lista de repeticiones, sino una conversación entre el cuerpo y el entorno.
En cuarenta y cinco minutos puedes construir algo completo: fuerza, resistencia y presencia.
A veces, el mejor gimnasio es el camino y el mejor cronómetro, la respiración.
