Los números mágicos

En el maratón hay tres números que llamo mágicos y lo explican todo: 14, 28 y 42. No son solo distancias, son etapas. Si puedes resistir 14 kilómetros, ya estás dentro: has vencido la inercia, el cuerpo entiende la idea del fondo y la mente comienza a adaptarse.

Con el tiempo, unas semans antes del gran día, llegas a los 28 kilómetros, la distancia máxima del entrenamiento. Es el punto donde se prueba la paciencia, donde no se busca velocidad, sino permanencia. No se trata de correr más, sino de saber detenerte a tiempo.

El día del maratón llega el 42, el número completo, el cierre del ciclo. No hay misterio: el cuerpo recuerda lo entrenado, la mente se encarga del resto.
Los 42 no se improvisan; se heredan de los 28 y los 14. Tres números, tres umbrales. Una fórmula simple para un desafío que, en el fondo, es infinito.

Deja un comentario