
El concepto hace referencia a una *discrepancia entre las capacidades reales del deportista y el entorno donde desarrolla su actividad física*, particularmente relevante en adultos mayores. Este desajuste puede manifestarse bajo dos perspectivas principales:
Gulliver en el país de los enanos
(Se percibe como más capacitado o con mayor experiencia que quienes le rodean)
Características:
El adulto mayor con experiencia deportiva significativa o buen estado físico tiende a compararse con personas jóvenes o menos entrenadas, generando una percepción de superioridad. Esta situación puede derivar en exceso de confianza o resistencia a modificar la intensidad de entrenamiento acorde a la edad biológica.
Riesgo: Posibilidad de lesiones, frustración y agotamiento por intentar mantener niveles de rendimiento pasados.
Ejemplo: Un corredor veterano que busca entrenar al ritmo de décadas anteriores, sin contemplar los cambios fisiológicos derivados del envejecimiento.
El reto para el entrenador o educador físico es ayudar al adulto mayor a encontrar un nuevo equilibrio entre sus capacidades y sus expectativas.
Claves para lograrlo:
- Promover la autoaceptación del proceso natural de envejecimiento.
- Diseñar programas adaptados que valoren la técnica, la constancia y el disfrute por encima del rendimiento.
- Fomentar la percepción positiva del cuerpo y el logro personal.
- Reforzar el sentido de pertenencia al grupo (evitar comparaciones con jóvenes).
