
Años 80: El entrenamiento era menos especializado y más basado en la experiencia empírica. Muchos maratonistas seguían rutinas de alto kilometraje semanal, priorizando la resistencia sobre la velocidad. El acceso a entrenadores especializados y análisis científicos era limitado.
Cuando salía a entrenar por los cafetales o por carretera siempre se escucha el famoso
“Busque brete viejo vago” o
“Póngale Rafel”
En alusión a Rafa Pérez.
Actualidad: Hoy, el entrenamiento es completamente personalizado, respaldado por análisis de datos. La periodización y la recuperación activa son fundamentales, y se utilizan herramientas electrónicas.
Los que no tienen acceso a este tipo de entrenamiento, corren alrededor de los centros comerciales y se dedican a comprar accesorios innecesarios pero que sean lo suficient6emente caros para que se luzcan.
