
Años setenta, era la fiebre por el surf. Estaba en el colegio y los jueves en las primeras lecciones tenía religión, lo aprovechaba para sacar el viejo VW para ir a surfear y regresa al cole. El centro del surf era la famosa Boca de Barranca, en donde entrenábamos y hacían los torneos.
Conocíamos bien el lugar, sabíamos que había una cueva con cocodrilos, evitábamos “aterrizar” cerca.
Eran otros tiempos, los cocos estaban en lo suyo, nunca supe que atacaran o se comieran a nadie.
¿Quiénes son los culpables de los accidentes que tanto comenta la prensa?
