
Eran tan pobres, para estos días se perdían la vieja muñeca y el destartalado carro.
Milagrosamente aparecía el 25 de diciembre, junto a la mil veces reciclada rama de cipres

Eran tan pobres, para estos días se perdían la vieja muñeca y el destartalado carro.
Milagrosamente aparecía el 25 de diciembre, junto a la mil veces reciclada rama de cipres