
En una de las giras, llegamos a un bar, restaurante, pulpería y ferretería de un chino en un lugar escondido del Atlántico.
Nos sentamos en la barra,
–Dos Pilsen y un para de caciques..
El chino sirve y hace unos garabatos en una pizarra que está en la pared a un lado de la barra.
–Chinito, lo mismo y unas papas fritas…
Hace otros garabatos.
–Chinito lo mismo y un paquete de naní..
Continua con los garabatos.
Ante los efectos del cacique con birra, Manolo dice: «este chino es un bateador, que va a saber que dice ahí»… procede a borrar y hacer otros garabatos.
–Chinito, la cuenta.
El amigo vuelve a ver la pizarra y dice:
–«Numelitos no mienten», me deben 150 000 pesos.
