
Una costumbre, cuando se acerca navidad, la gente produce higos azucarados.
Juan salía a venderlos por las calles, junto con las melcochas Doña Estrella.
Pepe es un maestro jubilado, pero siempre dispuesto a enseñar.
Ante los gritos de Juan:
–Melcochas y higos… Melcochas y higos..
Pepe contesta e higos, e higos.
Todos los días era lo mismo…
Hasta que un día Juan no aguantó más.
— Viejo más necio e hijueputa
