
Los primeros organizadores de carreras de 100 km pretendían dar a conocer el deporte y con lo que se cobra a los atletas se cubren gastos.
Se vuelve un centro de amigos, el primer ganador tiene un récord, si se rompe dicen que hubo un cambio en la ruta.
Venden la carrera a un importador de focos, la carrera en gran parte se realiza de noche y curiosamente el evento es más caro, además de que quieren vender focos cinco veces más caros que los que se consiguen en tiendas.
Sorpresa: el ganador corría con un foco de menor valor.
