32 La llamada

Era una cuesta muy larga en pavimento, voy en la gravel, cuando me alcanza un muchacho en una de alta gama de ruta, a unos doscientos metros comienza la cuesta más brava, sigo a mi paso – pasito tun tun – lo alcanzo y le paso, cual resentido aumentó la velocidad y en media curva se detiene, saca el celular y se pone a hablar. Sigue el terreno muy plano y sigo al mismo pasito. Me alcanza de nuevo, le digo:

–¿Cómo pudo llamar? Aquí no hay señal…

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