
En uno de muchos viajes laborales a la Zona Norte, esta vez con motivo de la inauguración de un gimnasio de un pueblito.
Me designan a Felipe el chofer que siempre usa corbata, a petición del Alcalde, primer orador del evento, lo recogemos en su casa, sale con pantalón de mezclilla y camiseta, pues es sábado y no trabaja.
Llegamos al pueblo y mientras Felipe parquea el auto, le digo a uno de los organizadores:
–– El Alcalde es que usa jeans, el de corbata es un bombeta, para que no se embarquen.
