
En un pueblo, donde sale un solo bus al día, pasa a las 8 y 20 aproximadamente cuando viene de Chepe y regresa las 4 y 20, si no se llega a tiempo al camino principal, nos deja.
Salimos tarde, “la cazadora” se fue. Armamos la tienda en la plaza, pues el pueblo más grande está a 20 km y el trillo está lleno de serpientes.
Debido a la fuerte lluvia, Toñito nos dejó dormir en su casa construida en madera.
Por la noche escuchamos ruidos en el techo y el piso.
––No se asusten, son culebras cazando ratones”…
