La bicicleta de Mincho

Hace algunos años, por motivos laborales viajaba los fines de semana al lindo pueblo de Purisol.

Entre los personajes del pueblo, se encontraba Mincho, aficionado a todo tipo de licor, viajaba en su bicicleta roja por todo lado, desde las cantinas clandestinas hasta los bares exclusivos de los hoteles del pueblo.

Todas las noches llegaba a la plaza a ver la mejenga con una burbuja de Cacique o un par de latas de Águilas, la bici la dejaba en la acera alrededor de la plaza.

En una mejenga entre empleados de una bananera contra los policías, se da a conocer la noticia de que el Alcalde quiere ser diputado. Hace una fiesta en la finca de sus suegros e invita a todo el pueblo.

El primero en llegar fue Mincho, que deja su bicicleta en la entrada de «La Angelina», nombre de la finca de los Artavia.

A las dos horas, alguien le pregunta a Mincho el porqué deja la bici en cualquier lado, a lo que responde que todo Purisol sabe que es bici es de mi persona y nadie la toca.

Mincho se despide, no sin antes llevarse un gallo de carne y un sobro de ron Colorado que quedaba en una botella.

-Auxilio, auxilio, llegaron turistas… -Grita Mincho

-Que pasó, le pregunta el Alcalde..

-Se robaron la bici, y como todo el pueblo sabe que es de Mincho, tubo que ser un hp turista…

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