
Por cuestiones de trabajo, tenía que visitar Sarapiquí, varias veces al mes.
Me estaba prprando para el Panamericano Master de Ciclismo, decidí llevar la bicicleta. En las madrugadas y en las noches entrenaba por las calles principales.
Un lunes a las 7 am estaba el regreso a San José, a las 5 y 50 pasaba por el frente del edificio Municipal y estaban tres «piones» esperando entrar a trabajar.
-Oh,
-¿Que cuenta mi tata?
-Pura vida, contesto.
Salimos a las 7 en punto y le pido al Jefe que me deje en el ctice a Santa Bárbara, ese día visitaba a mi padre, su casa se ubica a unos 5 km, por lo que en bicicleta era unos 20 minutos.
Frente al estadio, hay una Ferretería muy grande.
Ahí estaba el carro de la «muni», y los «piones» cargaban el pickup con materiales eléctricos.
-Oh,
Los empleados municipales incrédulos:
-¿Qué bruto mi tata? Llegó casi igual a nosotros y eso que este animal que viene manejando espantado.
