
Algunas cosas cambian, otras permanecen.
En los setentas salir a correr era algo extraño, la gente lo insultaba «busque brete, viejo vago», «se está cayendo el café», «que dice Rafel», el referente del atletismo era Rafael Angel Perez; ahora no hay ninguno.
No habían pronadores, suprinadores ni neutros… las tenis eran las mismas para todos, algún experto en mercadeo o reproductor de anuncios me va a contradecir.
Cuando se competía en la pista del Nacional, solo se podía competir, no se podía entrenar, solo los amigos de los amigos podían hacerlo. Era la única pista con medidas oficiales y cuando se salía del país, se salía a competir, no a hacer turismo deportivo.
El calendario de carreras era hecho con criterios técnicos.
La primer carrera era El Chirripó, para sacar fuerza, La Calendaria para velocidad, San Juan para mantener un ritmo en 21 k y el Maratón de la Cervecería, que era en agosto. si no podía correrlo en diciembre había otro maratón, el de las Fiestas de San José. Y siempre con las mismas tenis, se corría por un trofeo, si quedaba entre los 3 primeros o una medalla si llegaba entre los primeros 100, camisetas a veces las rifaban o se las daban a los primeros 50.
Con los años aparecen carreras sin planificación, ni medidas, ni jueces… solo por hacer dinero. Medallas y camisetas para todos, incluso para los que solo pagan inscripción.
No hay tiempo de descalificación. En un maratón puede durar 5,6 o mas horas. En una media hasta 4 horas o más.
En fin, todo cambia… Ya ni los récords permanecen, parece que los borraron.
Las tenis eran las mismas para todo terreno.
