
No hago el mismo entrenamiento…
Alternar nuestros movimientos, la intensidad de nuestras rutinas, el orden de los ejercicios, la posición de la carga, es decir, entrenar siempre de forma diferente a la anterior consume más calorías que afrontar una sesión ya conocida.
En épocas pasadas fuimos seres cuyo día a día era nuevo, evolucionamos como humanos capaces y ajenos a una práctica monótona de los mismos gestos. Modifica diariamente tus entrenamientos, y ofrece así a tus genes un estímulo más cercano y efectivo.
