
La actividad física hace parte de los estilos de vida saludable ya que esta actúa de manera positiva en el ser humano favoreciendo nuestras condiciones en el diario vivir.
Por esta razón es importante determinar qué tipo de actividad física se debe realizar y lo más importante que esta siempre este dirigida por personal capacitado lo que permite establecer rutinas acordes a nuestras necesidades que permitan que este ejercicio favorezca nuestro bienestar y que no conduzca de manera negativa a alterar nuestra condición o a desfavorecer las condiciones de cada individuo. Cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el
consiguiente consumo de energía. La actividad física hace referencia a todo
movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, para desplazarse a determinados
lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una persona. La actividad física,
tanto moderada como intensa, mejora la salud. Entre las actividades físicas más
comunes cabe mencionar caminar, montar en bicicleta, pedalear, practicar
deportes, participar en actividades recreativas y juegos; todas ellas se pueden
realizar con cualquier nivel de capacidad y para disfrute de todos. Se ha
demostrado que la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las
enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, los accidentes
cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer. También ayuda a prevenir
la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y puede mejorar la salud
mental, la calidad de vida y el bienestar. (OMS 2020)
