
El Director y el presidente de la Junta de Educación del Colegio, interpusieron sus buenos oficios y Don Pepe fue nombrado entrenador del equipo de futbol.
Tenía tiempo de sobra, según sus propias palabras era guarda nocturno en el Seguro y desde las 6 am a 6 pm estaba libre…
Casi jugó en primera división pero por argolla del entrenador, nunca lo pusieron, y una vez ganó La Candelaria pero le dijeron los envidiosos, que se había equivocado de camino.
Con ese mismo argumento, era el entrenador auxiliar del equipo de atletismo del Comité Cantonal de Deporte y Recreación, para los comités su único objetivo es participar en Juegos Nacionales.
Un profesor llevaba un periódico mural con los deportistas alumnos o exalumnos del colegio. Así vemos jugadores de primera división del Carmelita, nadadores destacados en clubes privados, una ajedrecista que fue la pionera del ajedrez femenino, entre otros.
Don Pepe como padre de Pepillo, alumno de 10 grado, siempre imaginó a pepillo en ese mural.
Era portero, pero como el Director siempre estaba en los entrenamientos, nunca pudo ponerlo de titular, habían 2 más buenos, tan buenos que jugaron en primera división.
Luego de unos Juegos Nacionales, en donde Pepillo corría 5000 mts pista, don Pepe se dio cuenta que en 5000 marcha solo participaron 2 atletas.Se le iluminó la mente y piensa, si Pepillo marcha los 5000 tiene medalla de bronce segura y sale en el mural.
Sorpresa, en los siguientes Juegos Nacionales, en los 5000 marcha salieron 3 atletas y Pepillo… Quedó de cuarto.
