
En un pequeño país nace este Señor: nunca se pudo graduar del cole, pero siempre tuvo muy buenos amigos.
Se inició en el mundo de la política desde muy joven, así durante casi 40 años pasaba de Diputado a Ministro, de Ministro a Alcalde, de Alcalde a Diputado y siempre sin importar el gobierno de turno caía bien parado.
Amasó una gran fortuna durante estos años al servicio de la patria. Pero tenía una máquina de hacer dinero, que guardaba como un gran secreto. Lo había aprendido desde antes de que los llamaran Señor.
Se reveló su gran secreto: era experto en pasar camellos por los huecos de las agujas.
