
Mientras estamos sentados con la espalda apoyada en el respaldo, la actividad muscular lumbar es nula.
Es todo lo contrario a lo que ocurre cuando estamos de pie o en cuclillas, las dos formas de espera más arcaicas usadas por el hombre.
El trabajo sedentario, las horas de televisión, ordenador y móvil, las horas sociales comiendo, conduciendo, generan una carga de horas sentados absolutamente lesivas para nuestra espalda, que se anquilosa a nivel dorsal y se rectifica a nivel lumbar y cervical.
En la posición de sentados, se produce una presión posterior a nivel discal que, en ausencia de acción muscular lumbar, se convierte en una posición dañina.
Si tenemos que trabajar en documentos o en el ordenador, debemos hacerlo en un standing desk o mesa alta en la que podamos trabajar de pie.
