
Para mucha gente, la parte más difícil de cualquier hábito nuevo es simplemente aparecer y empezar.
Es fácil entusiasmarse con el trabajo. Es fácil hablar sobre cómo hacer el trabajo. Es fácil soñar con hacer el trabajo. Realmente es difícil hacerlo.
Un gran mantra que me ha ayudado en mis propias actividades de fitness (y casi todo lo demás en la vida también) es que el estado de ánimo sigue a la acción.
Creemos que tenemos que sentirnos bien y estar motivados para empezar, pero en realidad es todo lo contrario. Comenzar, incluso cuando no nos apetece, es lo que ayuda a generar motivación y estados de ánimo positivos.
Muchos de mis mejores entrenamientos han sido los días en que me desperté sin motivación.
Pero me conozco a mí mismo lo suficientemente bien como para saber que la clave está recién comenzando.
