
Por la mañana de un jueves, salgo en bici a buscar cuestas, cuando entro al famoso cafetal de La Cubana, me llegó un olor a aceite quemado, y escucho una moto, me digo que mal, es capaz que hay maes en endurance y me van a joder cuando bajo…
Al rato, veo una super nave, y mi amigo Carlos fumando a la sombra de un árbol:
-«Mae que dicha que lo veo, lo iba a buscar a su chante», «acabo de reconstruir esta nave que me encontré botada en un aserradero y la estoy probando, como ud conoce tantos caminos, dígame un lugar que sea un verdadero reto para probarla»
Mae se me ocurre una finca en La Aldea de Sarapiquí, tiene tres colinas que son bravas subiendo y bajando, el dueño me conoce y varias veces las subí corriendo.
-«Me dice cuando y jalamos, esta nave pide barro a gritos»
Llegue sábado en la madrugada, se duran como cuatro horas en llegar.
La nave es un DKW 4×4 de fabricación alemana modelo entre 59 y 68, ya que le sirven los mismos repuestos a esos 10 años. La encontré en un aserradero y eran 3 carros, de los tres hice uno y encontré el color original en Alajuela y el mago de la rotulación le hizo el escudo original en los guardabarros delanteros. Me contaba Carlos.
Llegamos a Puerto Viejo sin problema, cargamos gasolina, tanque lleno y 2 pichingas para llevar junto con 4 cuartos de aceite para 2 tiempos, ese carro trabaja con mezcla de gasolina con aceite. Nos faltan 56 km de camino malo.
Durante este recorrido, el carro se comporta de manera excelente, ningún ruido raro y el motor sonaba bien, aunque hace años no escuchaba un 2 tiempos. Par de sustos en las curvas tan cerradas del camino, pero todo bien.
Llegamos al pueblo, lo primero que veo son los tres cerros y me vienen los recuerdos de bajar con el barro hasta los tobillos y en el ultimo tramo un barro colorado muy resbaloso, si me resbalo corriendo, como será en el 4×4. Entramos al Bar, que es un salón grande con mesas de madera y una barra larga que en ese momento habían tres campesinos tomando cerveza.
Carlos pide Pilsen y yo pido una Pilsen con whisky, luego de 3 cervezas con ese líquido ámbar que estaba dentro de una botella de J y B que nos vendían como si fuera whisky. Voy a pedir la cuenta.
«Lo noto un toque nervioso»
-¿De qué?,
Vamos a subir y bajar colinas a gran velocidad con un carro que tiene 60 años y que fue reconstruido con piezas de otros carros, por un aficionado a la mecánica.
«Bueno a lo que vinimos»
-Señor, la cuenta, cuando viene con dos Pilsen, los señores de la barra los invitan.
«Que pena, pero para que termine de matar la nervia»
A los 5 minutos, viene uno de los campesinos con 2 cervezas y nos dice: «señores, ¿les puedo hacer una pregunta?» «uds son del OIJ, verdad»
-Carlos: como supo…
-Me acabo de ganar 10 mil pesos, aposté 5 mil a cada uno a que ustedes son del OIJ. «Vieron gané la apuesta» vamos al carro y verán, se vinieron los otros dos…
El campesino dirigiéndose al escudo que está en el guardabarro, lo señala y les dice «tres letras» que les dije…
¡Seguro que no sé leer…!
