
La mayoría de nosotros sabemos que correr mejora nuestro estado de ánimo al liberar endorfinas, las hormonas que proporcionan un «subidón natural». Pero golpear la pista o la cinta también ayuda a liberar norepinefrina, una sustancia química conocida por disminuir la respuesta del cerebro al estrés. Juntas, estas hormonas pueden ayudar a estabilizar los estados de ánimo y relajar la mente, dos estados del ser que son necesarios para la transición a un sueño de calidad
